OUR MEMORIES

You can find me today at the Lakehouse. Due to the recent ice and snowstorm, we lost a productive moving-out week. The cars were packed with things to bring over, but we did not know the country roads condition. The snow is almost gone. We just had to shovel the driveway and the front deck. We finally make another run. Today we brought things we are not taking to the new condo we are about to buy.

Moving from a much bigger house has not been easy. The lake house is small, and so is the condo. We are grateful for the unfinished basement, the shed, and the two-car garage. We have many memories to keep. We lack walls to display the mementos from our vacations. Everything should look neat, and we are trying to find the right way to show every item. My eyes are full of tears while I am placing things in order.

My husband understands my nature, and he decided to put some of our pictures on the unfinished basement walls. Look at this; he shouted when I was organizing the main floor. I went to see what he was doing. It was a beautiful surprise to see our pictures on the wall. In the basement, we also have some of his mom’s furniture, old toys, and school pictures.

The house looks a little full. Our house, in particular, holds feelings and beautiful memories. The kids are grown; they are married, and two of them have kids. We want to keep some of their memories and ours. The souvenirs in themselves are not necessary; they transport us to a place and time in the past what adds value. We have also added art from my late brother-in-law and the things the previous owners left behind, just as I promised to do.

This little house feels like home; it feels like happiness. I cannot wait for the summer to spend time with the family. It is much nicer to be outside. Family is what my life is all about. I pray that one day the kids keep some of the things that may remind them of us. I know they will have a box or two I will leave behind with their name on it. It will be full of pictures and some toys from when they were little. I gave them some already, and they appreciated that I kept them.

The kids, the grandkids we have, and the ones that are on the way will use the same blankets and toys. It fulfills the heart of this Abuela. My husband and I will grow older in these two houses; for now, one day, we may have to go back to the city permanently. We are excited to come to the lake house and spend time. It is a beautiful place. I am blessed to have the unforgettable memories that make us FAMILY!

How do you pick up the pieces?

Watching the bachelorette (don’t judge) I, realize that it is not easy to mend a broken heart. Where do you find the broken pieces if you don’t know where to start? Those missing parts of our hearts got scattered in the places where we said our goodbyes.

Will they be in the mountains or maybe in the valleys of your homeland? Some fragments may be in a nation you visited only once. If only you could follow the trail of tears, the journey would not be so hard. What if you don’t find all the pieces, or if they are no longer intact?

Your heart will never be as complete as before someone crushed the feelings you held inside. What would happen then? Would a broken heart love with the same strength and trust? Or your feelings will now be subpart. Some are incapable of giving you what they never had. Those feelings of selflessness and true love are strange to some.

How can they measure unconditional love when they don’t have a reference to start? We all want to love without reservation and would like to express our most sincere feelings without holding back. Some cannot help hurting you. They are not responsible, do not blame them is just that their heart is no longer whole.

Deseos de paz, amor y esperanza

A penas me fijé en mi calendario para concertar una cita. Me quede sorprendida al ver que se acerca la tan añorada despedida. Todos queremos dejar ir a un año que trajo tanto llanto y por lo que oímos nada ha cambiado como para darnos una mejor esperanza.

Los casos se multiplican como la nieve en medio del invierno cruel que aumenta la facilidad de contagio sin que lo podamos detener. Seguimos trabajando día a día sin detenernos, porque la vida continua pese a las agonías. Se leen en todos los medios la esperanza de un mundo sediento de un año sin tanto confinamiento.

Los niños como mis nietos están deseosos de volver a la escuela. Se les nota el aburrimiento de tomar clases en la sala. Desean compartir con sus compañeros mientras crean memorias que los unirán toda una vida. Todos recordamos los años escolares de los cuales aún conservamos las fotos. Tengo la esperanza de que pronto ellos también tengan la oportunidad de crear lo que la vida por un momento les ha quitado.

Deseo que todos celebren en familia y que la vida les traiga las alegrías que les tiene reservada el único que puede cambiar el panorama de nuestra vida. Que Dios esté en sus hogares y aún más en su corazón, al final de este año a pesar de la conmoción. Que brille para toda la luz que emana de la esperanza que está en Cristo Nuestro Señor.

Feliz Año Nuevo 2021

Time to rest and enjoy the view

It was a hectic few days. I am glad the holidays are almost over. Buying gifts for everyone was not easy. I have grandkids ranging from one year to fifteen. I cooked, we exchanged gifts. There was a lot of laughter and good eating. We celebrate every year on December 24. Having a house full of babies running around is priceless. I feel very blessed. On Christmas Day, we drove to the lake house. It was a cold day. Today is beautiful, and my husband and I went for a walk. Here are some pictures of the view we enjoyed. I hope your Christmas Day was as beautiful as mine.

Abuela

El más grande honor que he podido recibir sale de los labios de seres tan maravillosos como mis nietos. Unos llevan en su sangre la mezcla de la raza latina por sus padres. Pero hay dos que llegaron por bendiciones que me ha dado la vida. Ellos también me dicen abuela con un acento tan hermoso como lo son ellos.

Me miran con tanto amor que derriten con sus lindos ojos mi corazón. Los amo a todos más según pasa el tiempo. Si es que eso es posible. Me honran cuando los traen de visita. Han estado mencionando a su abuela todo el día, me dicen sus padres. Hoy hemos estado jugando y compartiendo los eventos de la vida entre risas y planes para el futuro.

Cuando se van la casa queda impregnada de su olor. Se pueden ver las cosas que sacaron de su lugar y los platos que dejaron sobre la mesa del comedor. Como me gusta verlos compartir juntos en la mesa mientras degustan lo que encontraron en la alacena. Las huellas en el espejo declaran que en esta casa han estado los nietos más pequeños. Quisiera dejarlas y no limpiarlas porque ellas llenan toda mi alma.

No hay nada que me haga sentir más completa que tenerlos cerca y besar sus caritas mientras los atrapo en un abrazo. Son la extensión de mis dos hijos a quienes amo con todas mis ganas. La mayor está a punto de ser una adolescente mientras los dos más pequeños a penas están echando sus dientes. El segundo es un galán, con un corazón sin igual a jovencitos de su edad.

Me dan un soplo de vida cada vez que a mí se aproximan, me abrazan y me dan un beso en la mejilla. Abuela suena dulce como la miel en los labios de los más lindos nietos que a podido darme el universo.

HOY HUELE A COMINO

Me parece ver a mi abuela moliendo el comino con una botella de vidrio en la cocina de madera pegada a la casa que ya solo existe en mi memoria. Lo tostaba en la sartén, abría una bolsa de papel y se acomodaba en el piso para pasarle la botella por encima.

El aroma era peculiar y aún lo recuerdo con mucho cariño. Si bien nunca he tostado comino como mi abuelita siempre tengo en mi cocina. El comino tiene un sabor y un aroma distintivo y me recuerda los años de mi niñez que tanto añoro.

Mi abuelita era delgadita y ágil en sus pies. Ella trabajaba la finca con mi abuelo como si fuera otro obrero. Ellos siempre tenían una hoguera prendida para sacar carbón. Ese distintivo olor apenas lo recuerdo, pero no quedó en el olvido.

Lavaba la ropa en la quebrada mientras nosotros jugábamos brincando por las piedras y luego nos cocinaba un delicioso almuerzo que revivía hasta los muertos. No sé de dónde sacaba tanta fortaleza, lo cierto es nos dejó a todos su ejemplo.

Ella era huérfana y siempre le toco ganarse la vida. Debe ser por eso que trabajo incansablemente mientras criaba a mis tíos y a mi mamá que es la mayor.

Ahora pienso en su mirada siempre un tanto triste. Quizas por la soledad que vivió al no tener a su mamá y el nunca haber tenido una muñeca. Recuerdo que una vez le envié una después de irme al extranjero.

La casa quedo vacía y jamás volví a ella desde que partiste y dejaste solo al abuelo. Él tampoco pudo con la soledad y se fue a buscarte al cielo. Todavía veo la foto de la casa y me duele el corazón cuando fluyen recuerdos de las visitas que tanto disfrutábamos en familia.

Mi mejor confidente ella se llevó algo que le confesé sin jamás compartirlo con mi mamá. Cómplices hermosas son las abuelas que nos dan consejos mientras nos esconden los secretos. Me veo reflejada en el amor incondicional que siempre me brindó ahora que tengo mis propios nietos.

Gracias abuelita, guardo de ti y de mi abuelo los más lindos recuerdos. Se que trabajaste duro en la vida y que lo hiciste con amor. Un día cuando llegue la hora del rapto te reunirás con tu mamá que tanta falta te hizo.

Mis nietos me llaman abuela tal como te llamaba yo con amor. Hoy me parece sentir el olor a comino salir de la cocina de madera que tanto me recuerda a mi abuela Monina mientras preparo mi propia cena.

EL TIEMPO, TRAIDOR DE LOS SUEÑOS INCUMPLIDOS

Cuando niños queremos ser jóvenes, cuando jóvenes queremos ser adultos. ¿Como terminamos de entender tales asuntos?

Nuestro presente es un regalo que no valoramos. En invierno echaremos de menos los brillantes días soleados del verano y en verano echaremos de menos la nieve. También echaremos de menos este momento.

Así, vemos pasar el tiempo mientras no obtenemos lo que deseamos. Sacrificamos a los que se quedaron a nuestro lado porque nos sumergimos en el dolor esperando que se cumpla el sueño irrealizable. Anhelamos lo que está por venir. ¿Qué sorpresas nos traerá? No lo sabemos, pero queremos explorar las infinitas posibilidades. Lo desconocido nos llama con un aura de misterio.

Estamos a la expectativa, deseamos que lo que está por acontecer sea tan bueno como en los viejos tiempos. No valoramos el presente; ya lo poseemos. Simplemente no es tan grandioso como imaginamos el futuro y recordamos el pasado.

Este pensamiento nace cuando el tiempo nos ha quitado las infinitas posibilidades con las que contábamos en nuestra juventud.

Oh, tiempo, un traidor que nos dejó sin cumplir nuestras ambiciones. Si tan solo hubiera sabido entonces, habría saboreado cada momento de cada día como cuando era pequeña y no contaba los días.

LOS PINOS DE SHIRLY

Una joven llena de determinación decidida a hacerse de un nombre poco después de llegar a este país que hizo su hogar. La vida en la Isla no era propicia para las oportunidades que necesitaba para tener éxito. El último huracán devastó nuestro terruño y, con terremotos todos los días no era el mejor lugar para construir un refugio para sus dos hijos adolescentes. Pensó que era más seguro para ellos, sin saber que pronto los dejaría huérfanos.

Ella y su esposo llegaron a la ciudad y comenzaron a trabajar largas horas mientras buscaban tiempo para explorar los alrededores en familia. Un día por recomendación de un cliente anterior me llamó con los deseos de su corazón. Me gustaría comprar una casa, dijo. ¿Puede guiarnos a través del proceso con el más mínimo estrés? Me emocionó conocerlos. A través de esa transacción desarrollamos una amistad que duró hasta el final de sus días.

La ayudé a encontrar un contratista para expandir su nuevo hogar. Él se dio cuenta de que ella no se veía bien de salud y la animó a llamarme. Me llamó enseguida. Recuerdo sus lágrimas cuando llegué a su lado. Me explicó lo que los médicos le dijeron sobre su condición. “Voy a vencer a este cáncer, ya verás”, dijo aferrándose a la esperanza de salir de ese terrible calvario. Tenía sus manos en las mías asegurándome de que hablábamos de su relación con nuestro Creador. Le di todo el amor de nuestro Padre Celestial a través de palabras combinadas con súplicas. Por favor, ayúdame a encontrar un abogado, escuché al final de esa conversación dura y triste. Necesito prepararme por si acaso. Nunca perdió la esperanza de vencer esa enfermedad, ni siquiera por un segundo. No tenía palabras para aliviar su dolor. Solo le toqué la espalda con ternura. Estaba perpleja por su Fortaleza. Su marido llegó un poco más tarde, controlo sus emociones mientras hablábamos de vender su casa. Estaba tomando fotos al día siguiente y hablamos de los detalles de estos eventos. La vida puede cambiar en un momento.

Todavía recuerdo mostrarles casas, y el momento cuando llegamos a la que tenía los hermosos pinos que bordean el frente. Rápidamente exclamó: ¡Esta es! ¡Lo sé en mi corazón! Me recuerda a Puerto Rico, me hace sentir como en casa.

Ha pasado un año y estoy de vuelta en la casa. Todas sus decoraciones siguen ahí, sus fotos en la pared son un testigo silencioso del amor de la hermosa pareja. Llegué a ver a su hijo mayor; ha crecido tanto después de perder a su madre. El más joven se quedó en Puerto Rico con otros familiares.

Su madre estaba a su lado ayudándola en todo lo que necesitaba para el dolor y la comodidad. Se veía tan fuerte mientras estaba en presencia de su hija. Ahora yo sé de dónde sacó mi querida Shirly su coraje. Su marido estaba sin palabras, pero nunca se fue de su lado hasta que ella se fue para siempre.

Estuve hablando con la madre de Shirley, desconsolada recordando lo mucho que extraña a su hija. Sigo esperando sus llamadas, me decía. Solía llamarme a la misma hora todos los días. Esa fue a la misma hora cuando tomó su último suspiro, me había contado la odisea sobre aquella separación.

En la casa ahora veo unos paquetes. Recuerdos que su hijo se llevara con él de regreso a Puerto Rico. Necesita aferrarse a las cosas que le recuerdan a su madre. Fue extremadamente difícil controlar mis lágrimas cuando vi los muebles envueltos. Lloraron mucho esa noche, me dijeron. Todos recordábamos cómo se enamoró de los pinos ese feliz día cuando encontró su hogar. Los pinos me la recuerdan seguido. Tengo varios en el lugar donde vivo. Vuela alto mi Amazona. Tu memoria sigue con nosotros.